El relato del viernes: «Una horita corta»

Ana Centellas

UNA HORITA CORTAImagen: pixabay.com

UNA HORITA CORTA

Estoy dormida plácidamente, ignoro si por el cansancio físico y psíquico extremo al que se ve sometido mi cuerpo o si me han suministrado algún tipo de sustancia narcótica. Solo sé que acabo de despertar y que estoy por completo desorientada. Algo en mí me dice que no debo llevar durmiendo mucho tiempo, aunque a mí me hayan parecido horas. Así que me inclino más por la primera opción, el cansancio extremo ha debido inducirme un sueño rápido y, por algún motivo, de corta duración.

Abro los ojos con desgana, lo que en realidad quiero es seguir durmiendo, a ser posible durante varios días seguidos sin que nadie me moleste. Me llevo el primer sobresalto al comprobar que no puedo ver completamente nada. ¿Qué está pasando aquí? Compruebo de manera sutil, por si acaso, que puedo mover el resto de extremidades. No encuentro ningún problema…

Ver la entrada original 379 palabras más

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s